Conoce a Rebecca, esposa de Simon Baker de ‘The Mentalist’

Rebecca Rigg
diciembre 9, 2020 - 09:51 / Eduardo Sandoval

Muchos conocemos al famoso psíquico de The Mentalist, Patrick, retratado por el actor australiano Simon Baker, pero poco sabemos de su esposa, la actriz Rebecca Rigg. Rebecca cuenta con una larga trayectoria dentro del cine y la televisión, y es reconocida por su participación en las películas: Fatty Finn de 1980 y Ellie Parker de 2005. 

La actriz australiana comenzó su carrera a partir de los 10 años en la serie de televisión The Restless Years. Tiene una larga trayectoria dentro la industria cinematográfica, con apenas 13 años, protagonizó su primer filme en Australia, Fatty Fin, en donde dio vida a la pequeña Tilly.

Conoce a Rebecca, esposa de Simon Baker

En la década de 1980 participó en siete series de televisión donde destacan sus papeles en: A Country PracticeFortressWilling and Abel The Flying Doctors. 

En el cine trabajó en varios dramas australianos hasta 1996 donde tuvo un papel junto a Tom Cruise y Renée Zellweger, en la comedia dramática Jerry Maguire. Dio vida a Sam en el  largometraje Ellie Parker en 2005. Cinco años después compartió créditos con Naomi Watts en la cinta Fair Fame.

Su vida junto a Simon Baker 

Después de 5 años de relación, Rebecca Rigg y Simon Baker celebraron nupcias en 1998. Vivieron durante un tiempo en Los Ángeles, después se fueron a Sydney, Australia, pero después regresaron a Estados Unidos. En los últimos años han dividido su estancia en ambos países.

En 2009, Rebecca compartió el set con su esposo tras aparecer en dos episodios de la aclamada serie The Mentalist.

Rebecca Rigg

Simon y Rebecca tienen 3 hijos: Stella de 27 años, Claude de 22 y Harry de 19. Naomi Watts y Nicole Kidman tienen una relación cercana con la pareja: son madrinas de Stella y Harry, respectivamente.

A pesar de tener papeles recurrentes en las series de L.A. DoctorsBlackJack A Country Practice, Rebecca tiene una amplia experiencia tanto en la pantalla chica como en el cine, por algo se robó el corazón de Simon.